La regeneración ósea guiada está indicada en el tratamientos de reparación de defectos óseos fenestraciones, perdida ósea por abscesos periodontales, de la raíz del diente, periimplantitis, defectos post extracción, o en tratamientos de creación de tejido óseo en zonas no osificadas como en la elevación de seno maxilar o la creación de volumen en zonas estrechas.
Los primeros reportes científicos sobre la regeneración ósea guiada aparecen en la literatura a finales de la década de los años 50, cuando se demostró crecimiento de nuevo hueso en fémur, cresta ilíaca y columna vertebral utilizando una barrera para impedir la invasión de tejidos blandos. Actualmente, la regeneración ósea guiada está considerada como una técnica de gran importancia en Implantología para promover la regeneración de hueso en defectos óseos maxilares y su finalidad es crear un lecho adecuado para el posicionamiento de implantes. La ROG se basa en el uso de membranas reabsorbibles y no reabsorbibles en combinación con biomateriales de relleno como hueso autólogo, homólogo, heterólogo o materiales aloplásticos. La función de las membranas es excluir de la zona de reparación células epiteliales y conjuntivas, permitiendo la invasión de células oste progenitoras.


